El mago enciende un cigarrillo, pero enseguida se acuerda que no debe fumar, entonces lo apaga mojándolo en un vaso de agua. Entonces explica que no vale la pena quemar el dinero por eso él cada vez que le ofrecen un cigarrillo lo guarda y cuando esta solo lo frota entre las manos y lo hace dinero. El mago frota el cigarrillo mojado, entre sus manos y al abrirla desenrolla un billete totalmente seco. No hay rastros del cigarrillo. Magia!!