- El establecimiento definitivo de una Corte Penal Permanente en el ámbito y Jurisdicción Internacional, es una necesidad imperiosa de la humanidad, que cobra más importancia en este mundo con diferencias sociales, donde la "Globalización" como fenómeno no ha llegado sólo a la economía de mercado, a la banca, a la política, a la cultura, al modo de vida, sino que opuesta y fatalmente, también ha llegado a la criminalidad, el morbo, la decadencia humana y las formas de hacer el mal y causar el pánico. El titánico y noble trabajo realizado por muchos Estados en el marco de las Conferencias de Roma de julio de 1998, para el establecimiento definitivo de una Corte Penal Internacional, demuestra que aun existe la buena voluntad y la iniciativa de las naciones de la tierra por hacerle frente a ese "demonio" que se llama crimen, sea este de cualquier tipo dentro de los más graves y abominables que puedan conocerse por la humanidad. Pero las buenas intenciones no son suficientes, y la preocupación de un grupo de Estados en torno a este problema tampoco llega a constituir un elemento de fuerza que le haga frente a los delitos de lesa humanidad...