- 1898-1958. Como el caso Elián al revés.
El diferendo existente entre los Estados Unidos de America y Cuba hunde sus raices en el propio proceso de génesis de la Nación cubana y ha sido una de las determinaciones fundamentales de su desarrollo histórico. No es un secreto que desde los inicios de su gestación como naciones y Estados modernos, los nexos entre Washington y La Habana estuvieron marcados por una proximidad de diversa y contradictoria naturaleza. El apetito norteamericano por esta región caribeña precede la constitución de su propia república. Benjamín Franklin, uno de los padres de la independencia estadounidense, ya recomendaba a Inglaterra en la época de las trece colonias la toma de la Isla de Cuba. En 1783, habiendo transcurrido siete años desde su Declaración de Independencia pero cuando aún dicho país no se había convertido en un estado político federal, John Adams propugnaba la anexión de Cuba y Puerto Rico basado en consideraciones estrictamente económicas a Estados Unidos. Tomás Jefferson, otro de los padres de la joven república, defendía la idea de que la confederación angloamericana iba a ser el nido desde donde se poblaría toda América, la del Norte y la del Sur...