La industria del transporte ocupa un lugar importante en la Comunidad. Este sector representa un 7% de su PNB, un 7% del número de puestos de trabajo, un 40% de la inversión efectuada por los Estados miembros y un 30% del consumo energético comunitario. La demanda de transportes, particularmente el tráfico intracomunitario, ha experimentado durante estos veinte últimos años un crecimiento casi ininterrumpido (el 2,3% anual en el caso de las mercancías y el 3,1% en el caso de los pasajeros).