La nueva generación de drogas antivirales y la amplia disponibilidad de las pruebas PCR para medir la carga viral, han abierto un nuevo sendero para el tratamiento del VIH. Aunque los inhibidores de proteasa parezcan muy prometedores, las personas infectadas con e l VIH pueden también beneficiarse con la reciente información sobre la naturaleza de la enfermedad proporcionada por las drogas y las pruebas de diagnóstico. Hoy en día, poseemos un entendimiento mucho mayor sobre la rapidez con la que el virus se replica, donde se reproduce y como responde a los tratamientos. Como consecuencia, estas nuevas estrategias van mas allá de la mera eliminación del virus. La investigación sobre el SIDA se encuentra en una nueva etapa, en donde la manera como usamos la droga puede ser tan importante como el producto en sí mismo.