En los umbrales del siglo XXI, la humanidad misma constituye la más grande amenaza a su propia existencia. La proliferación de armas, la degradación del medio ambiente y la pobreza son signos de la...
En los umbrales del siglo XXI, la humanidad misma constituye la más grande amenaza a su propia existencia. La proliferación de armas, la degradación del medio ambiente y la pobreza son signos de la cultura de muerte. La humanidad tiene la capacidad y la responsabilidad de transformar la amenaza en desafío. Los nuevos problemas pueden ser resueltos por personas e instituciones que aprenden nuevas actitudes y comportamientos, y que actúan con espíritu de solidaridad y colaboración. En este espíritu, la UNESCO ha asumido el Programa Cultura de Paz (PCP) para reforzar valores, actitudes y estilos de vida no violentos, que respetan el derecho de las personas a ser diferentes y de su derecho a una existencia pacífica segura dentro de su comunidad. Se persiguen estos objetivos por medio de la gestión no violenta de los conflictos, como un elemento clave para construir la paz, el desarrollo de procedimientos democráticos ,el respeto de los derechos políticos y humanos de cada persona, la participación y cooperación en el proceso de desarrollo de todas las partes involucradas en el conflicto para asegurar que el desarrollo sea sostenible, endógeno y equitativo. Esta perspectiva positiva del conflicto nos permitirá desarrollar la igualdad, la autodeterminación, interdependencia, comprensión de los demás y otros que conlleven a la realización de la persona