¡Se acabó el cole, empiezan las vacaciones! Pero, "¿no son demasiados meses?", os preguntáis. Y empezáis a planificar deberes, horas de estudio, clases de verano... para que no se le olvide todo lo aprendido durante el curso. Tranquilos, un buen descanso y disfrutar con el tiempo libre es la mejor manera de recuperarse y enfrentar el nuevo curso en plena forma. En vacaciones se pueden realizar muchas actividades que no son "deberes" pero "enseñan mucho".
El verano debe ser un tiempo planificado para descansar, disfrutar de las aficiones, relacionarse con los amigos, en definitiva, salir de la rutina y olvidar el trabajo por una temporada. Pero a menudo imponemos a los niños que sigan trabajando por miedo a que olviden lo que han aprendido y les cueste más integrarse en el nuevo curso.
La finalidad de la educación primaria, tal como la concibe la LOGSE, es promover la socialización, favorecer la incorporación a la cultura y contribuir a la progresiva autonomía del niño en su medio. ¿Conocemos mejor manera de hacer esto que relacionándose con otros niños, visitando lugares nuevos, planeando excursiones o coleccionando objetos? Y es que no debemos olvidar que jugar es una de las fuentes de aprendizaje más importantes.