Los trastornos de la alimentación, en especial la anorexia y la bulimia nerviosa, preocupan enormemente a la sociedad actual debido a los alarmantes índices de incidencia que presentan. Son trastornos que, una vez instalados, tienen una curación larga y costosa. Un diagnóstico precoz es fundamental para conseguir una curación más rápida y evitar algunos de los efectos devastadores que este tipo de patologías ocasionan en la vida personal, familiar y social de los afectados. En este artículo encontrarás algunas de las claves que podrían ayudarte a detectar de forma temprana si tu hijo/a está padeciendo alguno de estos trastornos para, en tal caso, iniciar lo antes posible el tratamiento.
La anorexia nerviosa se caracteriza por un deseo intenso de pesar cada vez menos, por el miedo a la obesidad y por un trastorno del esquema corporal que hace verse más gordo/a de lo que se está en realidad. Para conseguir esta progresiva pérdida de peso, las personas anoréxicas hacen una intensa restricción alimentaria que se acompaña, en muchas ocasiones, de ejercicio físico excesivo y conductas de purga.
Los pacientes con bulimia nerviosa presentan también un miedo intenso a la obesidad pero lo que caracteriza a este trastorno es la pérdida de control sobre la conducta alimentaria. Aparecen episodios de ingestión voraz, durante los cuales consumen una gran cantidad de comida en muy poco tiempo (atracones), seguidos de conductas compensatorias para evitar el aumento de peso: ayuno, vómitos autoinducidos, abuso de laxantes y/o diuréticos y ejercicio físico excesivo.
Los trastornos de la alimentación aparecen como resultado de diversos factores. No existe una causa única. ¿En qué señales podemos fijarnos si sospechamos que nuestro/a hijo/a puede estar desarrollando un trastorno alimentario? Los cambios alimentarios o de carácter, los atracones, ir al baño de forma sistemática después de las comidas o un interés excesivo por el aspecto físico pueden ser señales de que está desarrollando uno de estos trastornos.
Si sospechas que tu hijo/a padece un trastorno alimentario, no le preguntes directamente sobre el tema, ya que podrías provocar una reacción negativa. Lo más recomendable es que acudas al médico de cabecera, al ambulatorio de tu zona o a unidades especializadas por el tratamiento de estos trastornos.