Antes de los dos años de edad, los niños son conscientes de las diferencias raciales. A partir de los tres años, incluso pueden añadir cierto juicio de valor a éstas diferencias. Entre los cuatro y los seis, adoptan comportamientos estereotipados en cuanto a las razas y podrían rechazar a unos niños diferentes por su raza o por algún problema físico. ¿Cómo y por qué aparecen tan pronto esos estereotipos?
Los estereotipos aparecen muy pronto en los niños. Por eso es importante comenzar cuanto antes a educar en la tolerancia y el respeto hacia la diferencia. Los libros, las películas, la televisión y la prensa escrita lanzan constantemente mensajes estereotipados que debemos explicar y aclarar para que nuestros hijos no se formen una imagen parcial de la realidad.
Para hacer efectiva la educación multicultural, los niños necesitan que en la escuela y en casa se les muestre la composición interna de las cultura y sus mecanismos de adaptación a la realidad que vive. Pero para cambiar realmente de actitud, necesitan estudiar las raíces de los prejuicios, tomar conciencia de sus propios esquemas con respecto a los estereotipos y analizar el origen de éstos. Luego han de aprender a eliminar estos estereotipos y concebir un compromiso personal frente a la igualdad y a la justicia.
La actitud de los padres es de vital importancia en la transmisión de valores a los hijos. El respeto, el escepticismo ante los estereotipos, el conocimiento y el espíritu crítico pueden convertirse en la mejor aliada para luchar contra el racismo y el sexismo y en la mejor base sobre la que construir y transmitir valores libres de prejuicios y estereotipos.