La Educación para el Desarrollo requiere algo más que la organización del conocimiento alrededor de un conjunto de conceptos globales. Precisa también de una metodología, con un proceso de aprendizaje diferente a los que se utilizan para las asignaturas tradicionales.
El ciclo de aprendizaje en la Educación para el Desarrollo tiene tres fases:
La fase de exploración o de "¿Qué sucede?"
La fase de reacción o de "¿Qué puede hacerse?"
La fase de acción o de "¿Qué hacemos?"
Estrategias de aprendizaje
Aprendizaje interdisciplinar: métodos de aprendizaje que integran varias asignaturas del curriculum o ejes transversales (lengua, matemáticas, ciencias, cultura general, artesý) ayudan a los alumnos a entender ciertos conceptos complejos.
Aprendizaje cooperativo: El aprendizaje cooperativo promueve las actitudes imprescindibles para una ciudadanía mundial.
Métodos interactivos, participativos y basados en la experiencia: métodos que permiten introducir de manera dinámica conceptos abstractos y hacer que los temas que parecen lejanos estén más próximos y resulten más personales.
Los padres podemos potenciar los contenidos de la Educación para el Desarrollo. De la misma manera es importante ofrecer una salida a las posibles inquietudes que puedan tener nuestros hijos en temas relacionados con la cooperación y el desarrollo.