Algunos estudiantes no consiguen las notas que corresponderían a su nivel de preparación porque, a la hora de demostrarlo en los exámenes, sufren un bloqueo mental y afectivo que les dificulta seriamente poder resolver con éxito la tarea. ¿Es irremediable el problema?
La falta de seguridad en sí mismos y el tener un carácter emotivo y nervioso puede producir en algunos estudiantes una situación de bloqueo emocional y mental que les impida enfrentarse con éxito a situaciones de examen.
Aunque la solución no es sencilla, algunas estrategias elementales pueden sernos útiles para orientar y ayudar a nuestros hijos:
1. Pautas de conducta recomendables antes del examen. Encaminadas a evitar imprevistos y aportar tranquilidad.
Preparar el examen con la antelación suficiente.
Evitar en el día del examen discusiones, broncas o gritos.
Preparar todo el material necesario la noche anterior al examen par evitar prisas y olvidos.
Conocer y tener asumidas y entrenadas las normas de presentación de un examen.
Conocer con precisión el significado de algunos términos.
Llevar reloj.
2. Pautas a seguir al inicio del examen. Pretenden solucionar el conflicto cuando se produce.
Tener el convencimiento de que es normal estar nervioso y no saberlo todo.
Dedicar el tiempo necesario a comprender bien las preguntas.
Decidir cómo se administrará el tiempo del que se dispone.
Elegir la pregunta que se domine mejor y empezar por ella.
Empezar a escribir sin demasiada demora pero sin precipitarse.
En el caso de falta de concentración, realizar unos pequeños ejercicios de relajación física y mental.
3. Pautas de conducta durante el resto del examen.
Procurar explicarse con precisión y evitar "parrafadas" que no aporten valor al contenido del examen.
Si queda poco tiempo, acabar de redactar de modo esquemático.