¡Cuántas veces nos lamentamos porque no tenemos tiempo para todo! Lo mismo le ocurre a nuestro hijo. No podemos hacer que el día tenga más horas, pero sí podemos aprovecharlas al máximo. ¿Cómo? Planificando nuestro trabajo. Elaborar un horario de estudio adaptado a las necesidades de nuestro hijo ayudará a mejorar su rendimiento y le dejará tiempo libre para disfrutar de otras actividades.
Cuando nuestro hijo no es capaz de cumplir con sus tareas porque no sabe organizar su tiempo es posible que la planificación y seguimiento de un horario de estudio le ayude mucho más de lo que podemos pensar.
Las ventajas de un horario son:
Crea un hábito de estudio
Potencia la concentración
Sirve para valorar el rendimiento y regular esfuerzos
Posibilita la compaginación de horas de estudio y de descanso
Aligera la tensión que supone la acumulación de tareas pendientes.
Para que un horario de estudio sea efectivo debe ser: personal, realista, flexible y estar escrito. Siempre adecuado y adaptado a nuestro hijo y a sus capacidades, preparado para imprevistos que nos pueden obligar a modificarlo y que sirva de recordatorio de las actividades programadas.
Es importante planificar el horario con nuestro hijo para un intervalo corto de tiempo y que aprecie el valor que tiene seguirlo de manera continuada y constante.