Las actuales estructuras
niegan el acceso a la información a un
gran número de personas cuyas
capacidades para la lectura, la escritura o
el entendimiento, están disminuidas. Son
diversas las razones por las que
determinadas personas tienen problemas
relacionados con su capacidad de leer y
escribir y de entender, y entre los
afectados se encuentran las personas que
padecen retraso mental u otro tipo de
discapacidad, las personas que recibieron
una formación cultural limitada, las
personas con problemas sociales y los
inmigrantes cuya lengua materna no es la
lengua oficial de su país de adopción.