En los últimos años hemos asistido a una re-valoración de la importancia de la participación del recurso humano en las organizaciones. Con distintos hallazgos literarios, los autores han re-definido el alcance de esta disciplina con términos tales como “administración de recursos humanos”, “comportamiento organizacional”, “administración del talento”, “el cliente interno”, etc. Mas allá del nombre que se elija, de lo que no cabe duda es de la importancia de adoptar una visión estratégica acerca del modo en que las organizaciones gestionan la red de relaciones que conforman el trabajo de las personas.