Independientemente de la envergadura de la empresa, solemos trabajar en equipo porque entendemos que así se obtienen mejores resultados. Los grupos, aun nuevos y pequeños, deberán estar estructurados y ordenados, con sus correspondientes jerarquías, porque los mismos integrantes requieren este orden. A la gente le gusta conocer las reglas en el ámbito en el que se desenvuelven. Las necesita, incluso, para crear. Conocer los límites les da seguridad cuando se establece el espacio de libertad que cada empleado requiere para desarrollarse en función de los objetivos del grupo y, claro, afectarlo positivamente.