Pocas veces hemos leido que la revolución industrial se desarrolló en gran medida en base a las técnicas importadas de Asia y que el enorme desarrollo de la producción textil pudo ser posible sólo gracias al proteccionismo de los empresarios ingleses que prohibieron a la India la producción de tejidos, convirtiendo a ese pais en un mero exportador de algodón en crudo y en un importantísimo comprador de la producción inglesa.
Si hablamos de alimentación, las patatas, el cacao, gran variedad de alubias, las fresas, el maiz, el girasol, los tomates, la yuca, etc., etc. la humanidad se lo debe a la especialización agrícola de los pueblos de mesoamérica, raramente reconocida.
Si pensamos en la arquitectura, se nos presenta a los romanos como los arquitectos e ingenieros que dieron los principales saltos cualitativos en las técnicas de construcción. Pero se olvida las antiguas realizaciones persas; el primer túnel bajo el agua se construyó en el antiguo Irak; raramente se enseña sobre un hecho tan notable como el terraplén egipcio del valle de Garawi, construido 850 años antes; o las terrazas de piedra de Gwoza en el noreste de Nigeria, o las fortificaciones de Benin compuestas por más de 500 nucleos urbanos fortificados, interconectados, y que ocupando más de 5.000 kilómetros cuadrados continuan siendo en la actualidad una de las obras de ingeniería mayores del mundo.