El camino del DLP (Digital Light Processing) comienza en 1997 como un nuevo sistema de proyección desarrollado por Texas Instruments, aunque posteriormente esta empresa ha ido abriendo su licencia de fabricación a otras sociedades como Barco, Compaq, Kodak o Qualcom (tanto para proyectores de cine como para comunicación empresarial, ámbito doméstico, etc.)
Este dispositivo de estado sólido, de diseño exclusivo y de dimensiones muy pequeñas está integrado por multitud de micro-espejos que son activados por micro-pulsadores en función de las características de la señal digital que le llega, para proyectar la luz reflejada en su superficie.