Sus orígenes se remontan al año 1986 con la idea de Ford Aerospace de proporcionar servicios de comunicaciones vía satélite a automóviles. Desde entonces Globalstar ha evolucionado para convertirse en un sistema tanto para telecomunicaciones de voz (desde 2400 hasta 9600 bps) y datos (9600 bps) como para mensajería, paging, correo electrónico, fax y localización de usuario (300 m de resolución), mediante la utilización de teléfonos de bolsillo o portátiles instalados en vehículos, todo con cobertura mundial y prestando especial atención a las zonas más desatendidas.