Es evidente que estamos empezando una nueva era. La era industrial, de la cual cada vez quedan menos empresas, está llegando a su fin.
Está siendo reemplazada por la llamada era de la información o era de las redes, en la que los valores fundamentales pasan de ser los bienes tangibles (propiedades inmobiliarias, plantas industriales, recursos naturales, etc.), a la información y conexiones que los individuos y las comunidades pueden llegar a conformar. Como dijo el célebre Nicholas Negroponte: 'de átomos a bits'.