El balanceo de un coche al tomar una curva puede llegar a ser de un valor absoluto importante, pudiendo incluso convertirse en un movimiento perjudicial para su estabilidad y el equilibrio dinámico. El elemento de la suspensión que se utiliza más habitualmente para disminuir este movimiento es la barra antibalanceo, también llamada estabilizadora.
Consiste en una barra de acero que, unida a la carrocería por su parte central, va anclada por cada uno de sus extremos a los elementos de la suspensión derecha e izquierda de uno de los trenes. En sentido vertical cuando las ruedas de ambos lados oscilan al unísono su acción es nula ( fig. siguiente 1ª parte); cuando existe una diferencia de recorrido en una rueda respecto de la otra o cuando hay un ángulo de inclinación lateral en la masa suspendida, transfiere peso de la carrocería, de la parte interior a la exterior, a la curva.