- No es posible ni aconsejable cambios, sin antes redefinir y sanear el Sistema como tal. Los intentos de mejora, tropiezan con la falta de políticas nacionales integradas, desconocimiento profundo de la dirigencia y déficit profesional en la dirección del problema, desde el Estado. Los recursos humanos y materiales no se corresponden con la crisis demoledora en que se encuentra la Argentina de estos días. Mientras se continúa con métodos de ensayo y error, avanza la perspectiva de quedar fuera de control, una solución integral, oportuna e inmediata.