El artículo enmarca la gestión de los recursos inteligentes en el siglo actual y propone unos principios básicos para poder generar un amplio consenso con vistas a la definición de políticas adecuadas para hacer de las organizaciones sistemas eficaces y eficientes y, al mismo tiempo, conseguir la motivación y el desarrollo de las personas que lo hacen posible. El autor divide la gestión en cinco políticas principales (participación en la toma de decisiones, gestión del empleo, recompensas, organización, y diseño y dirección del trabajo), y para cada una de ellas propone las reflexiones y preguntas que deberían hacerse antes de definirlas y ponerlas en marcha, siempre recomendando la coherencia entre las cinco políticas y la estrategia competitiva de la organización. Las respuestas a las preguntas formuladas pueden ser muy diversas; el autor sugiere analizar todas las cuestiones a la luz de los tres enfoques de William Ouchi: el burocrático, el de mercado y el de clan. Finalmente, el autor extrae las conclusiones correspondientes y nos propone una serie de mínimos para ser capaces de gestionar a las personas de una forma exitosa para ellas mismas y para las organizaciones a las que aportan el fruto de su conocimiento.