Introducción: La elegancia de un adorno con servilleta hace un toque diferente en la mesa, siempre apreciado por los anfitriones que asisten a un restaurante o a un banquete, y por qué no un detalle para una comida en casa. Las pequeñas servilletas de papel o de tela que utilizamos para limpiarnos los labios y proteger nuestros regazos nunca hubieran bastado hace siglos, cuando ese lienzo tenía una finalidad más funcional. Dicho más llanamente: despachar un banquete de múltiples platos y sirviéndose de los dedos, ya fueran tres o bien cinco, exigía que una servilleta tuviera el tamaño de una toalla. y, en realidad, las primeras servilletas fueron toallas.