En los años sesenta, cuando los hippies y el amor libre eran centro de las tapas de los diarios y revistas de actualidad, padres y psicólogos estaban convencidos de que las consecuencias del divorcio en los chicos eran absolutamente menores frente a las que tendría la prolongación de un matrimonio mal avenido. Hoy, distintas investigaciones parecen indicar que la separación de los padres puede tener efectos más profundos y duraderos de lo que se creía. Los trabajos, sin embargo, presentan flancos débiles.