Es un modelo práctico y rápido para evaluar el nivel en el cual un laboratorio de análisis de ensayos químicos, biológicos o físico-quíimicos, se encuentra para cumplir con los requisitos de la norma internacional ISO 17025 que lo puede acreditar con validez ténica. Genera un valor numérico "porcentual" que luego de ello, el laboratorio debe analizar las areas débiles e iniciar un plan de acciones para su mejoramiento.