- La "apertura" de la ciencia. Nuestra secuencia de desarrollo conceptual. La nueva teología: ¡la potencia de la realidad!.
En este pequeño ensayo pretendemos modestamente establecer unas pautas para la construcción de una teología que pretendemos novedosa, aunque su aparición pueda parecer contracorriente.
Novedad, porque partiendo de textos tan antiguos como relevantes, cual la obra cumbre de Friedrich Nietzsche, "Así habló Zaratustra", acaba negando, tras la exposición de ciertas ideas filosóficas, lo que se afirmaba en la obra de Nietzsche: la muerte de Dios.
Con relación a la oportunidad del ensayo, nos alegra comprobar el cariz más positivo que empieza a abrirse en la opinión pública acerca de estos temas, que ha llegado hasta el mismo frontispicio de la ciencia, prueba de ello es la obra del astrofísico Hubert Reeves, "Malicorne", cuya referencia ocupa el primer capítulo del presente ensayo: "La apertura de la ciencia".
El grueso de las ideas filosóficas que enmarcan o forman la base de esta nueva teología aparece en el capítulo II, que tiene la particularidad de estar escrito en la secuencia justa en que se concibió.
Por último, el capítulo III de la breve obra invita a la colaboración, tanto de las diversas culturas y religiones, como de los filósofos en la completa elaboración de la teología. Es un capítulo que finaliza con ciertos tintes poéticos.
Esperamos que estas escasas palabras del texto sirvan de acicate al lector en la búsqueda de nuevas actitudes, nuevos caminos, nuevos anhelos, en fin en ese gusto por lo inédito, lo sustancialmente misterioso pero atractivo en lo que se esconde lo más genuinamente humano, que fecunda y da sentido a toda nuestra existencia...