- Los niños muy activos, moviditos, imparables, y que dan mucha guerra, pueden padecer el trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Son crios con problemas para concentrarse en una cosa, que pronto se aburren de lo que están haciendo y pasan a otra cosa. No paran, no hay tregua con ellos. Antes los médicos y los padres trataban de enfrentar este ritmo de vida con castigos que forzaban al niño a cambiar su naturaleza. Hoy ya se sabe como convivir con estos pequeños acelerados, qué actividades le convienen, qué dificultades y qué facilidades puede tener el dia de mañana... estas cosas irán en función de una actitud responsable con el problema. Hablamos de ello.