En las personas de edad avanzada la alimentación se convierte en un problema complejo. Aunque muchas personas llegan a la vejez sin muchos problemas, otras sufren de trastornos que obligan a modificar sus hábitos de alimentación. La pérdida de los dientes, menos producción de saliva y ácidos gástricos, disminución del sentido del gusto y el olfato, enfermedades como diabetes, problemas cardiacos, reumatismo, Mal de Parkinson, Mal de Alzheimer, más las posibles alteraciones en el metabolismo producidas por medicamentos afectan sensiblemente la nutrición. Curso on-line de: http://www.solonosotras.com