La información es el factor productivo que ha experimentado una evolución más rápida en los últimos tiempos en nuestro medio. La mayor parte de este avance lo ha propiciado la tecnología, que ha satisfecho o generado la necesidad de su uso en las organizaciones y en los individuos. En las instituciones sanitarias, y en los médicos y en los hospitales en particular, ha sucedido lo mismo. El papel de la información para decidir con la mínima incertidumbre es suficientemente conocido, así como el papel de las comunicaciones como elemento reductor de los tiempos de respuesta y de mejora de la accesibilidad. El elemento nuevo, el hecho sustancial, ha sido la toma de conciencia por parte de los profesionales de que la información, además, da cohesión a las organizaciones, que ganan así en solidez y que transmiten, en consecuencia, seguridad y confianza. Este hecho ha incrementado su relevancia.
Un hospital puede considerarse una organización intensiva en información, ya que su generación de valor se debe fundamentalmente a la producción, el proceso o la proyección de información; la herramienta de trabajo casi exclusiva de sus profesionales médicos y enfermeras es la información, y la mayoría de sus acciones tienen como objetivo disponer de información de calidad, rápidamente y de forma oportuna en tiempo y lugar. Se mueve a lo largo de las cuatro dimensiones de intensidad informacional, aunque los productos físicos todavía desempeñan un importante papel productivo; la tecnología aún no permite evitarlo.
El médico es uno de los ejemplos más claros de gestor de información. La auditoría operativa e informativa tiene por objeto el análisis de este proceso: cómo y con qué recursos de información y de conocimiento trabaja la organización, de qué mecanismos se dota para que le llegue la información que necesita, como la necesita, cuando la necesita y donde la necesita a fin de mantener fluido el flujo de información-selección-decisión-acción-consecuencia-evaluación-información. El modelo de auditoría operativa e informativa que se presenta se aplica a hospitales que se encuentran en un contexto concreto: el Instituto Catalán de la Salud, institución pública proveedora de servicios sanitarios.