Uno de los objetivos centrales de la lingüística computacional es el de permitir el uso oral de la lengua materna como medio de comunicación entre los ordenadores y los individuos. Se trata de permitir que las personas puedan acceder a todas las facilidades ofrecidas por los ordenadores mediante órdenes vocales expresadas espontáneamente con el vocabulario y la sintaxis de su propia lengua y, al mismo tiempo, que los ordenadores presenten los resultados de sus aplicaciones en ese mismo idioma de manera natural e inmediatamente comprensible para las personas.