Es uno de los más conocidos representantes de este movimiento. Se le ha llamado "El expresionista dionisíaco", en él la expresión surge con espontaneidad y como resultado de su vida atormentada. Su obra más fructífera se circunscribe en torno a los años 1890-1908. Posteriormente tuvo que ser ingresado por crisis nerviosas, siguió pintando, aunque desconectado de corrientes renovadoras. Munch mostró predilección por el tema de la figura humana. El paisaje es vehículo para expresar angustias humanas.