El peligro de la telefonía móvil no está únicamente como algunos se empeñan en hacernos creer en el sobrecalentamiento que puede provocar en las células del cerebro la utilización de esos teléfonos. Porque de ser el sobrecalentamiento celular el único efecto biológico adverso de la radiación electromagnética procedente entre otras cosas de las antenas y aparatos de telefonía móvil no se aclararían por completo las causas de los problemas de salud desde el insomnio al cáncer pasando por ataques epilépticos y fatiga crónica que presentan centenares de personas expuestas a dicha radiación.