El dolor en los niños, y aún más en el neonato, se ha subestimado debido probablemente a la incapacidad del médico para poder determinar la presencia del mismo, al desconocimiento de las bases anat...
El dolor en los niños, y aún más en el neonato, se ha subestimado debido probablemente a la incapacidad del médico para poder determinar la presencia del mismo, al desconocimiento de las bases anatómicas y fisiológicas del dolor y, por último, a los escasos conceptos sobre farmacocinética y farmacodinamia de los agentes analgésicos.