La realización de ejercicio físico y el practicar algún deporte, ya sea en calidad de aficionado o bien cuando se desarrolla en condiciones límite, como es el caso del deportista de alto nivel, genera una sobrecarga, que puede traducirse en daño celular y alteraciones funcionales diversas. Esta situación puede incidir negativamente sobre el organismo de la persona que practica esa actividad, mermando su salud y reduciendo su rendimiento deportivo. Una de estas sobrecargas tiene que ver con la generación de agentes oxidantes, los llamados Radicales Libres de Oxigeno. La producción de agentes altamente reactivos, que derivan del metabolismo del oxígeno, los llamados Radicales Libres de Oxígeno (RLO), es un proceso normal en la vida de todos los animales. Todos ellos son agentes que, a causa de su inestabilidad estructural, tienden a ceder electrones, de ahí su gran capacidad oxidante. Por fortuna son agentes que tienen una vida media muy corta, aunque en ese corto espacio de tiempo pueden ser muy dañinos. La única forma de amortiguar su efecto perjudicial es el neutralizarlos mediante agentes atrapadores, que genéricamente se denominan antioxidantes. Los mecanismos a través de los cuales los RLO se pueden originar, como subproductos, durante el ejercicio físico son: la oxidación mitocondrial, la activación de neutrófilos, el metabolismo de las catecolaminas o los fenómenos de isquemia / reperfusión que tienen lugar en el músculo durante y tras el ejercicio, incluso la hipertermia, puede incrementar la producción de RLO. En lo que se refiere al objeto del presente curso, el mecanismo fundamental que vamos a estudiar es el de los fenómenos de isquemia reperfusión. Esta circunstancia se da cuando ocurre un déficit transitorio de riego sanguíneo en relación con las necesidades del músculo. Se produce un aporte insuficiente tanto de oxígeno como de principios inmediatos y existe un inadecuado lavado de metabolitos. Además, cuando se practica deporte por encima de la VO2 máx., muchas fibras dentro de los músculos que están trabajando, sufren hipoxia ya que por definición, por encima de la VO2 máx. las demandas de energía aumentan por encima del aporte de oxigeno. Cuando cesa el ejercicio estas regiones musculares se reoxigenan y esta reoxigenación puede dar lugar a la producción de radicales libres de oxígeno.