Hace años, cuando se empezaron a vender los primeros ordenadores personales modernos, la poca cantidad y variedad de documentos se podía gestionar sin problemas mediante sistemas de directorios organizados jerárquicamente. Pero a medida que crece la cantidad de información con la que trabajamos en nuestros ordenadores, surge la necesidad de un medio más adecuado y flexible para clasificar, y así poder recuperar fácilmente, tal cantidad de documentos.