Por: Gelmar Garcia Vidal (Autor principal) Fermín Munilla González Profesores Centro de Estudios de Gestión Empresarial Universidad de Holguín (Cuba)
Mantenerse estable no resulta una cualidad para una organización, supone mas bien un peligroso defecto que inevitablemente la llevará a su inmovilización y posible posterior desaparición. Asumir los desafíos del crecimiento coherente supone una negación a la estabilidad. El proceso de mejora, al que toda organización debe someterse, la conduce irremisiblemente al caos para acceder a las crisis que le permitirán crecer. Del estudio de la conducta de las organizaciones en estas situaciones trata este artículo.