En los últimos años se han introducido nuevas etnologías en los cultivos bajo invernadero con objeto de mejorar la eficiencia y competitividad de nuestro sector hortofrutícola, estas tecnologías están limitadas por la escasez y eficiencia en el uso del agua.
La sensibilidad y respeto al medio ambiente ha dado como fruto la reglamentación y redacción de directivas en la Unión Europea con objeto de reducir la contaminación por lixiviación de fertilizantes en suelos agrícolas y la restricción del uso del Bromuro de Metilo para desinfección de suelos en el año 2006. Al mismo tiempo crecen las experiencias destinadas a encontrar técnicas que ayuden al uso eficiente del agua y fertilizantes en las explotaciones agrícolas. Por esto Cultilene haya seguido una línea de ensayos destinada al uso de sistemas de recirculación de las soluciones nutritivas y sus efectos sobre las producciones.
Una de las ventajas de los sistemas de cultivo con lana de roca Cultilene es que se parte de un medio estéril sin enfermedades que nos proporciona un excelente control del desarrollo del cultivo. En los sistemas de cultivo abiertos los excedentes de agua y fertilizantes son lixiviados directamente al medio, una de las alternativas sería volver a utilizar estos excedentes recogidos en un medio cerrado. Un sistema de cultivo sostenible debe de incluir el sustrato de lana de roca, canalones de recogida de drenajes, una unidad de fertirrigación y un método de desinfección de la solución nutritiva.