Es decir, el niño percibe determinada forma de acuerdo a sus condiciones (ley de pregnancia), esa percepción va a desencadenar la orden correspondiente que le permitirá efectuar la copia. El resultado final va a responder no solo a lo que percibe sino además, a sus capacidades neuromusculares y motoras para efectuar dicha copia.
Por lo tanto, un niño que presenta más de cinco indicadores de disfunción cerebral altamente significativos para su edad, podrá tener problemas ya sea en la percepción o en la función neuromuscular o motora o en ambas. El test de Bender diagnostica la disfunción cerebral pero no en qué consiste la misma.