Interesante artículo que intenta explicar la evolución humana desde un punto de vista científico y teológico, dos posturas que no tienen por qué ser contradictorias. La teoría de la evolución, vista a la sola luz de la ciencia, afirma que somos simple materia. El creyente observa que esa materia tiene la capacidad de trascenderse, de ir a más.