Determinados alimentos nos proporcionan energía orgánica y calor corporal, como por ejemplo: almidones (pan, pasta) azucares y lípidos o grasas. Un exceso de hidratos de carbono (glúcidos) y de grasas (lípidos), nos hacen engordar especialmente en cintura, vientre y caderas, si no quemamos el exceso mediante ejercicio físico.