?Siempre pensé que era una preocupada crónica. Me sentía incapaz de relajarme. A veces sucedía unos días sí y otros no, pero otras veces era constante y podía durar días. Me preocupaba qué iba a hacer de cena para una fiesta o qué podría regalarle a alguien. No podía simplemente dejarlo estar?