La realidad suele ser siempre más tozuda que nuestras opiniones e intereses y por eso termina imponiéndose, nos fuerza la mayor parte de las veces a corregir nuestros esquemas teóricos y abstractos...
La realidad suele ser siempre más tozuda que nuestras opiniones e intereses y por eso termina imponiéndose, nos fuerza la mayor parte de las veces a corregir nuestros esquemas teóricos y abstractos, y ¡ay de nosotros si nos negamos a cambiarlos!