La lucha presidencial venezolana -sucia, llena de golpes bajos, sin fondo ni contenido- está polarizada entre dos extenientes coroneles, dirigentes de un levantamiento militar frustrado. Las encues...
La lucha presidencial venezolana -sucia, llena de golpes bajos, sin fondo ni contenido- está polarizada entre dos extenientes coroneles, dirigentes de un levantamiento militar frustrado. Las encuestas coinciden en que sólo un milagro -y ambos candidatos creen en ellos- puede hacer que Francisco Arias suceda a Hugo Chávez en la presidencia venezolana.