Cuando la desafortunada aventura francesa en Indochina fracasó en la debacle de Diem Bien Phu, Estados Unidos estaba inmerso en la "guerra fría" y, temiendo el efecto de dominó de la expansión comunista en el Sudeste de Asia, entró en la brecha desviando todo el peso de la ayuda hacia Vietnam y jugando un papel importante en la Conferencia de Ginebra en 1954. El deseo de mantener un enclave pro-occidental y la formación en 1960 del rebelde FLN - el Vietcong - llevó a Estados Unidos y sus aliados a cerrar los ojos ante la corrupción y represión llevada a cabo por los sobornables gobiernos de Saigón, que alcanzó su punto culminante con el asesinato del presidente Ngo Dinh Diem en 1963, un hecho que contó con el apoyo indirecto de los políticos norteamericanos.